Mostrando entradas con la etiqueta Comarca do Ortegal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comarca do Ortegal. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de julio de 2015

Conversar con uno mismo...

...es en demasiadas ocasiones, única garantía de obtener una respuesta útil.


Si en lugar de mirar en vuestro interior, preferís hurgar en otra de mis crónicas mundanas, pues podéis seguir leyendo.

Creo que ayer bebí demasiado, de hecho, estoy seguro; dado que a estas horas todavía no me apetece empinar el codo y eso me entristece. Así que, dado que la lluvia se encargó de interrumpir mi siesta en la arena, me dispongo resacoso a lanzar los dados y ver cual de mis miles de gastroexperiencias 
-hasta ahora- secretas, paso a narrar para goce o desdicha de la ciberconcurrencia.
Por que, por más que a alguien le pueda joder; el hecho de que mis dedos pulsen tan poco el teclado del PC, es a todas luces un desperdicio de talento. 
Asi que vamos allá, pongo un pie afuera de tamaña desidia y comienzo tras un  redoble de tambores trrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr

RESTAURANTE MODESTO en Ferrol, donde si no...

Había estado en una única ocasión, aparte de esta en este clásico ferrolano y resultó un comienzo de semana más que satisfactorio. Así que, atraído sobre todo por su bodega, decidí volver tras meses de lunes ocupados en otros menesteres.
Si nunca habéis estado en Modesto, decir que está ubicado en las afueras de Ferrol, en la milla de oro de los clásicos ferrolanos que comienza en O Parrulo y sigue con este, El Medulio, y alguno más hasta llegar a A Gabeira en Balón. Es una milla bien larga, lo se...

Local nuevo, sin excesivo encanto, pero chulo, con parking privado, mesas bien vestidas, sala perféctamente acondicionada, carta clásica y lo mejor, Modesto; ese señor que sabe tratarte como si te conociera de toda la vida y que no te parezca mal. Tengo mis dudas sobre si puede leer el pensamiento...
Advertir, eso si, que aunque yo vaya a mi bola; este es uno de esos locales en los que pegarse una exitosa mariscada.
De la lista de vinos rescaté un Valtuille del 2.000, que en 5 años estará todavía mejor, pero en fin; mantequilla. Que nadie se asuste cuando vea los platos, pues mi intención era descorchar un blanco, pero no me resistí ante tal golosina y es que esa costumbre de comprar vinos y guardarlos unos añitos, está, por desgracia, en vias de extinción.


Wineexperiencies aparte, llegaron a mi mesa unas fastuosas cocochas de merluza en salsa verde de lo más top que zampé en mi vida. La salsita bien tramada los ajitos perfectos y las patatas de muerte. En otros tiempos habría repetido para el postre. 

Fuera de carta tenían unas carrilleras que se deshacían solo con mirarlas y tomé un dueto de quesos país-cabra E X C E P C I O N A L E S. Con ganas de volver de nuevo, aboné feliz mi cuenta y me regalé una tarde de playa, pues esta recomendable experiencia, tendría una inesperada segunda parte esa misma noche. 

Lo mejor de todo fue acabar cenando en Restaurante Marcial. Creo que si tengo que poner la mano en el fuego para recomendar una comida y que to cristo salga happy, me quedo con la solvencia de este negocio. Tremendo local, con tan buena atención, comida y carta de vinos a ese precio ¡no me se ocurre otro chic@!.

Esto es todo, poco ha cambiado el panorama por lo demás; Culler de Pau se convierte en el modelo a seguir tras haber avanzado en la linea de excelencia marcada desde sus inicios. Cuentan desde hace tiempo con un lustroso sumiller, capaz de aupar la wine list a la altura de la carta de manjares que el frontman Olleros pone al servicio del cliente, ayudado por uno de los mejores equipos que he visto funcionar. 


Casa Marcelo, en plan informal, también es la rehostia.


En el Alborada se puede tocar el cielo, gracias en parte a un Chef Dominguez, que desconcierta con unos remakes  de platos clásicos puestos al día -y redundo a propósito-. Hay quien cree que se copia a si mismo y yo no se si eso es malo, o está ya a nivel Kubrick.


Programar un viaje a A Curva de vez en cuando, debería ir bajo prescripción medica.


En Restaurante Cabanas se puede comer algo que no sea cocido y pasarlo bien. Además la sumiller, es muy atenta.

Yayo Daporta sigue = que como lo había dejado la última vez, pero con algún premio más.


A Gabeira en Ferrol, es un valor seguro para quien le guste comer y beber.


O Gaiterio continua siendo la mejor vinoteca en la que he puesto los pies.




En Lugo, abrió no hace mucho, Bulló Xantar; una taberna en plan modernillo, en la que se come muy bien.

El Timón Bar de la c/ Coruña, también en Ferrol, es la repera.


En A Cabana tienen Cuvée Nicolás Françoise Billecart '98 a precio de saldo... 


Y, por supuesto; Pedro Roca es Diós.


... en fin, no se que más contaros, habrá que ir al japo ese que abrió en La Coru, o dejarse caer por Vigo, que también hay novedades...
Tanto que contar y tan poco tiempo para contarlo. Cubito de yelo que hay. Cuelgo cuchillo hasta la próxima resaca. Ciao, ciao!!!

sábado, 16 de junio de 2012

Ganadería Tras do Río, Loiba (Ortigueira).

Aquí estoy de nuevo, lanzado como un misil, para dar testimonio de mi visita a la Ganadería Tras do Río Cachena
Sucedió el pasado 1 de junio del '12, en la comarca del Ortegal, acompañado de otros curiosos, apasionados del amplio universo gastronómico (que, por supuesto, no se reduce sólo a los restaurantes), para disfrutar de una tarde en compañía de Miguel Pernas; el joven ganadero, responsable de la explotación.

Comprobaréis por la calidad de las imágenes que ilustran esta crónica, que mi buen amigo Manpali manpali@hotmail.com, tuvo a bien acompañarnos pertrechado de su cámara. 

Hay una figura a destacar por encima de todo y no es otra que la del arriba mencionado Miguel Pernas.

Miguel, a la izda. es un ganadero comprometido con su tierra.
No es fácil toparse a día de hoy con alguien dispuesto a llevar a cabo la complicada y poco reconocida labor, que supone ser ganadero. Un trabajo que se realiza día tras día, sin horarios, en el que no es extraño acostarse a horas intempestivas; aunque la jornada siguiente, aguarde implacable.
Joven, pero gran conocedor de su entorno y de su oficio; Miguel es hombre de campo, ganadero por derecho propio; profesional y vocacionalmente hablando. Experto en lidiar con ciertos organismos públicos y  demás trabas; camina con la cabeza erguida, gracias el aval que su propio trabajo supone.

Compartir con él, esa tarde de junio, fue una lección para mi y diría que para todos mis acompañantes. 

 














Entre los mencionados acompañantes estaba Antonio Díaz Calvo, del restaurante Andarubel; que dio muestras de ser un diestro no s'olo como cocinero. 


Involucrado como pocos, en que el mundo, se percate de la riqueza que atesoran nuestras comarcas. Esta imagen es más que pura pose; pues ilustra el lazo entre productores y transformadores, más allá de los focos y del falso glamour gastonómico.

El principal producto que ofrece Ganadería tras do Río, es la fantástica carne de Cachena. Canales de 200-300 Kg., que en vivo son estos bellos animales que observáis en las fotografías. La Cahena es, como muchos ya sabréis, una raza autóctona. Para ampliar conocimientos de la mayoría, puedo contaros que se puede obtener un parto anual, tras los mismos 9 meses de gestación, que necesitaría una humana. Con la cuidada crianza que reciben y su conveniente remate, se obtiene finalmente, una carne sabrosa, que en el plato alegra los paladares mas exigentes.
La supervivencia de la cachena como especie, exhibe ciertas particularidades que todo buen ganadero, debe saber. Conviven en grupos, por lo que su reducido tamaño, no ha sido un problema para haberse defendido de los ataques de ciertos depredadores, como el lobo. Estos bellos ejemplares, son el testimonio de la fuerza, que atesora esta raza. 



Como siempre, me veo obligado a destacar el hecho de que es un lujo contar con gente como Miguel Pernas y compañía, para conocer y daros a conocer, la auténtica gastronomía; la que depende de los mejores artesanos y productores. La que se basa en productos de calidad extraordinaria, como la carne de estas reses criadas en libertad, al aire libre, en un entorno telúrico  y por gente con oficio que piensa más en ofrecer un género extraordinario, que en llenarse los bolsillos, por medio de explotaciones insostenibles. 
Ojalá este negocio prospere; es bueno para nuestro disfrute gastronómico y para nuestra salud. Victoria!

 Por mi parte; un millón de gracias.