sábado, 25 de junio de 2011

Avistamientos extraños en El Celler de Can Roca, Girona.






























En la mágica noche de San Juan, un individuo de "aspecto normal", fue avistado en el patio inerior del conocido restaurante El Celler de Can Roca, sito en Can Sunyer 48, Girona. Según el personal del restaurante, la citada estancia, no está concebida para el uso de la clientela. Así mismo, han declarado que para realizar tan peculiar acción, el personaje se excusó en la realización de "un acto artístico"; aunque una de las camareras que lo atendió y que prefiere mantener su identidad en secreto, manifestó estar "desconcertada y sorprendida por el hecho de que a un sujeto con tremendo pedal, se le permita actuar de tal manera".


En la siguiente imagen podrán observar al extraño sujeto pertrechado con un decantador prácticamente vacío y una copa Riedel en idéntico estado".



Y aún por encima se reía, el muy gamberro.

En fin, si en algo no he cambiado, es en que me gusta más hacer el payaso, que a un tonto, un lápiz.
Bromas aparte, advierto que en vista del desconcierto que me produjo visitar este recomendable restaurante; lo que voy escribir a continuación, incorporará innumerables comparaciones con el fin de tratar de ubicarme a mi mismo, dentro de mis propias sensaciones. Sensaciones que han sido producidas por el disfrute del menú degustación más largo (en número de platos) de mi vida y por el que más euros he abonado. ¿Os habéis percatado de que ya he comenzado con una comparación?; pues si, la de este menú con todos los demás que he tomado en mi vida. Tod@s lo hacéis; no solo yo; aunque se que las comparaciones son odiosas y presa del mal gusto. Dado lo cual, no tengo más remedio que excusarme por adelantado. Trataré de ser breve y me extenderé sólo en un par de puntos en los que NECESITO hacer incapié, pues escribo este blog para aprender y puede que alguien posea respuestas a mis dudas.

Empecemos pues, como de costumbre, por el local. El local me ha parecido sólido, lo que cabe aguardar de un triestrellado; pero no me ha impactado tanto como Pepe Vieira Camiño da Serpe, El Galileo, Casa Solla e incluso el Alborada. Todos ellos sumando instalaciones y, sobre todo entorno; dan mucho más al centro de la diana de mis gusto. Ya si hablamos de una cualidad tan intangible como el encanto, la lista se haría interminable y prefiero no nombrar a muchos, para que no se me acuse de amiguismo; pero si puedo citar El Sant Pau de Carme Ruscalleda (donde, además, cada una de las mesas interiores, dispone de su espacio en el jardín, para tomar café, digestivos...), o el Corral del Indianu del MAESTRO Jose Antonio Campoviejo; donde he comido dos menús superiores -siempre para mi gusto-, aunque si hablamos de producto, no admito que este último, sea inferior al que a continuación voy a relatar. Dicho sea de paso, en esos dos menús a los que he hecho referencia, no han trabajado más de seis manos...

¿Que decir del servicio?, yo había leído y oído de todo; pero en mi experiencia, han cumplido con creces las expectativas que poseía. Profesionales, atentos, multilingües, afectuosos... exhibieron una coreografía tan sólo superada hasta el momento por la plantilla del Sant Pau (vaya, ya me voy otra vez con estos...).
Vamos con la bodega y continua la utilización de las comparaciones. Ojeando las cartas de vino tinto, blancos, espumosos, generosos... y la de licores, ojeando esa carta dividida en tres tomos, que te acercan en un carro expresamente diseñado para su transporte, me sentí agradablemente apabullado, nadando en un océano de referencias. Aquí no os toparéis con una carta desprovista de los años de las cosechas, ni de otros detalles básicos, aunque en el tema IVA no me he fijado, lo siento.
Tal fue mi embelesamiento, que tras haber leído la carta de blancos, cuando me paré con la de tintos, no me fijé ni en tan sólo el primero de los precios a los que venden las botellas. Mi experiencia, por tanto es de una, enormemente, grata sorpresa, tanto por la amplitud, como por lo (entre comillas) "recatado" de los precios, tratándose de un triestrellado y sabiendo como se las suelen gastar con el tema "vino a precios desorbitados".
De las mencionadas cartas escogí, el que para mi fue el mejor de los maridajes que me podía permitir; aunque durante toda la comida, calculé que me saldría entre 30 y 40 € más caro (cágate pistola).
¿Como me pueden suceder tamañas idas de olla?. pues muy fácil; vi en carta el vino que siempre quiero ver en estos megahomenajes, La Cueva de Contador 2005 y me cegué de tal manera, que ni miré el apartado de vinos italianos que tanto ansiaba chusmar tras leerlo en el índice, mi me fijé en el precio, ni nada de nada.
Ni que decir tiene que cuando me percaté de que no había leído el precio, casi se me atraganta el sorbo que en ese justo instante, le había dado a la copa.
Debo confesar que de todo lo bebido y comido durante esta gran noche que os estoy relatando, esa botella de La Cueva del Contador, fue lo que más me gustó. Ahora podéis pensar que no reconozco en su justa medida el tremendo labor de Joan y Jordi Roca en los fogones; del mismo modo que yo podría pensar de quien opine distinto; que no reconoce el tremendísimo labor de Benjamín Romeo en las barricas...

Además del tinto, poseedor de unas notas florales, buena acidez y madera prácticamente ausente; cualidades por las que yo lo considero apto para la mayoría de los menús degustación, pedí una copa de Palo Cortado  de La Bota  -LA BOTA PUNTA-, que fui extendiendo a lo largo del menú a modo de cortante, o de potenciador para ciertas preparaciones.
Los vinos se sirvieron en perfectas condiciones de temperatura, el servicio del vino en si fue impecable y las copas utilizadas, del más alto nivel.  Aquí El Celler de Can Roca, manda.
Por último, creo recordar que el maridaje, se vendía a 70 € y si tuviese tanta fe en el mismo, como el que disfruté en la última ocasión que pisé Casa Solla; me habría pensado seriamente el pedirlo.


El Menú Festival.

El pan es un apartado tan cuidado como cabe esperar, al igual que en el Dos Cielos, o que en Casa de Comestibles. Disponen de mucha variedad; lo cual es de agradecer; aunque la cesta la ves y se va; en uno de los dos restaurantes que acabo de mencionar, el surtido se queda en la mesa durante toda la comida. Detalle, el cual, valoro mucho.

Snacks:
Olivas caramelizadas, dos riquísimas olivas rellenas y caramelizadas presentadas en un olivo bonsai del que el propio comensal recoge sus frutos. Por ahí andan de buenas con las que tomé en Casa Marcelo en mi última ocasión.
Bombón de Campari. Perfecto hasta en su servicio.
Teja de pollo al ast. Curiosa, con un recuerdo a limón y limonero, que permaneció bien claro en mi paladar.
Espina de anchoas con tempura de arroz de Pals y tempura de alga. Utilización del producto local los sabores del recuerdo y poco más.
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Tortilla líquida de calabacín. Me encanta la tortilla de calabacín y esta ha sido llevada a la máxima expresión de la finura. Muy buen bocado.
Calamares a la romana. En una curiosa micro versión. Hasta aquí, ningún plato, a mi juicio, más memorable que el pincho que preparé para el post anterior.


Bombón de trufas. Es que las trufas me vuelven loco y la intensidad de este bombón, junto con su etérea textura, resultan en un bocado celestial. Aún así, me fui sin probar las dos golosinas que más ansiaba, de todos los menús que he visto relatados en otros blogs; el bombón de pichón y el turrón de foie.


Helado de perrechico. Impresionante micro bocado. Divino, me comería un puñado.

Cerezas con sauco y anguila ahumada. Curioso plato en el que la anguila ahumada se tornaba extasiante -sobre todo por el propio ahumado- al acompañarla del Palo Cortado y con las cerezas sucedía lo mismo al acompañarlas de La Cueva.


Escalivada al humo de brasa de encina. Tomate berenjena, cebolla y pimiento. Textura nueva, recuerdo ancestral. Lo que más me gustó fue el aroma del humo al retirar la cúpula que cubría el plato; por lo demás no me dijo nada. Ni en comparar me molesto.

Gamba de Palamós a la brasa con jugo acidulado de Setas. Un plato de arrodillarse; sabor, aroma, sutilezas, superproducto... perfecto. Dicho producto encuentra similitud con el carabinero que me casqué el Casa Marcial y más todavía, con el tartar de gambas de Palamós con polvo de sus cuerpos y emulsión de sus cabezas que disfruté extasiado en un pequeño gran restaurante coruñés.

Sopa de cebolla  y nueces Crespiá con Comté y bizcocho de nueces. Curiosa combinación; rotudidad de sabores y al mismo tiempo cargado de sutilezas.

Hablando de sutilezas,  ¿por que no está sonando nada en el fondo musical?. Osea que no hay música, ¡no hay música!!!!
Quien , como yo, opine que en un restaurante se come todo; encontrará un apartado vacío. No se si es que en tan señalada noche, alguien creyó conveniente que se oyesen los petardos y el ambientre reinante en el exterior, o es que cree que los pasos de los camareros, las conversaciones de los comensales, el sonido de los cubiertos, son la mejor B.S.O. para un restaurante. De momento, es uno de los, para mi, puntos flacos de los megaestrellados; la ausencia de música es algo que no llego a comprender y por algún motivo, en esta ocasión, la eché más de menos.
Llegué a pensar que probablemente estaría tan baja, que no podía oirla, pero juraría que no andana por allí.

Lenguado con aceite de oliva y sabores del Mediterraneo. De abajo hacia arriba; hinojo, bergamota, naranja, piñones y olivas verdes. Plato mítico en los menús de este restaurante, que está rico, sobre todo por el toque de brasa del pescado y las emulsiones que lo escoltan.


Calamares con Roca de cebolla. La supersorpresa de la noche. Impresionante producto, cocinado con el máximo de los respetos consiguiendo una textura , que de tan natural, resulta única. Sólo en Pepe Vieira tomé unas Luras da Ría de textura tan memorable. A mi juicio, incluso en mis resturantes predilectos, este producto recibe un exceso de cocción; aquí resultaron sobervios.

Salmonetes con suquet y manteca. Finura, ligereza y sabor de mano de uno de mis pescados favoritos.
Con el tema maridaje, me vi ante este plato un pelín "en pelotas" y solicité que me sirviesen una copa del vino con el que hacían su maridaje. Un Viña Tondonia rosado con más de 10 años de vida, tuvo con sus notas rancias un agradable encuentro con el plato. Supongo que el hígado del salmonete, sería principal "culpable" de tan inesperado encuentro. No me parecería una tontería, potenciar ciertos toques herbales con un godello, o que un riesling redondease todavía más todos los matices del plato.
Me parece destacable el que no me hayan cobrado esta copa; donde otros aprovecharían para cebar la cuenta; del mismo modo que me han invitado a uno de los dos cafés que me tomé tras la comida y del mismo modo que para el apartado de los Snakcs, sirven una deliciosa copa de cava a cuenta de la casa. De esto la mayoría de los restaurantes aquí posteados, podrían tomar nota.

Adaptacíon de steack tartare con helado de mostaza. Tomate especiado, compota de alcaparras, encurtidos y limón, praliné de avellanas, salsa bearnesa de carne, pasa de oloroso, cebollino, pimienta sechuan, pimentón de la vera y curry, bolitas de helado de mostaza y hojas de mostaza.

¿Alguién más opina que es un nombre demasiado largo?. El plato en si no está mal; pero no me gusta más el que prepara mi querido Rafa Centeno, el incontestable del Alborada, el de Pepe Vieira o el del maestro Jordán, con foie escabechado y mostaza especial. Es más, yo me he currado con alguna carne de primera, alguno que otro, con mayor éxito en mi paladar.
¿Que a que viene tanto ánimo comparador? Pues bien, es que aún por encima, la carne parecía estar preparada desde antes de mi llegada al restaurante y refrigerada en exceso; no resultaba suave y tersa, más bien la note un pelín mazacote. Ya se que es Steack Tartare, debe estar fresco, pero no helado, digo yo...







Royal de Oca con foie y orejones. Me gustó que los orejones viniesen en formato de finísima crema, pero con el foie, hubiese preferido otra presentación. Gran plato, no obstante, con el perfecto napado de la carne.
Decir además que este plato, lo escogí yo, en vez del cordero que incluía el menú. Ya sabéis, por eso que suelo decir, de que no debe haber menú largo sin foie, ni sin arroz (aceptamos la tempura de las raspas como ainmal doméstico y lo mismo con el comté de la sopa de cebolla para el queso).


El cromatismo verde, resultó un postre limpiador y, tal y como me indicó el camarero, un descanso para la vista; pero también un compendio de aromas de lo más incisivo. Todavía recuerdo unas fuertes notas de eucalipto, combinadas con albahaca. Un espectáculo.


Sorbete de destilado de limón a compañado de un perfume, creado basándose en el plato (que no al revés).
Vainilla, regaliz, caramelo y aceitunas negras garrrapiñas con helado de vainillas de Tahití. O lo que es lo mismo; la vainilla vs la deconstrucción de sus aromas. Postre de genial concepción, que además está muy bueno. Espectacular el sorbete, ¡que potencia! y un alarde el resto; además me permitió percatarme como nunca, de las intensas notas de regaliz, de las es poseedor el vino que estaba tomando.


Pettit fours. Nada remarcable; los recuerdo superiores en Azurmendi, Solla, CDC, Sant Pau, Culler de pau, El Corral..., Silabario... ...para que luego digan que no tiro por mi tierra.


Finalmente y aunque el post sea una birria; he disfrutado de una gran comida en un enorme restaurante, dotado de mucha clase, de cuya visita ha surgido el más intenso de los flechazos para un gastrofriki como el que ha escrito estas serie de sandezes subjetivas; en las que sin embargo, creo.
Dejo el relato de la experiencia de dicho flechazo para el suiguiente post; en el cual me atreveré a postear un restaurante en el que todavía no he comido.


miércoles, 22 de junio de 2011

Un bocado exquisito.

Voy a tirarme unas cuantas flores, aunque esto sea de esas cosas que salen  a partir de una mezcla de la potra y el plagio descarado de las recetas de algún gran maestro.

Como reza el título del post; el resultante de la complejíííííííííííísima receta que voy a plasmar a continuación, es un bocado exquisito. Probablemente no haya elaborado nada mejor en mi carrera de cocinillas chapucero, ni siquiera en muchas de esas recetas que comienzan a gestarse días antes con la preparación de un fondo sustancioso.

-Las cuatro cosas que tenía por casa:

·Un pan de semillas, o unas rebanadas finas del pan más consistente que encontréis. Se me vienen a la cabeza las maravillas que prepara el maestro Jordán en su Casa de Comestibles.
·Unas buenas anchoas de lata. Si optáis por comprarlas fresca y darles un marinado, u otro proceso del tipo salazón; será más curro, pero el resultado implicará casi seguro, que os tengan que poner un par de rombos mientras os lo zampáis.
·Aguacate bien madurito. 
·Parmesano, probar el que os de la gana, es por dar una idea.
·Cutney de naranja WIBERG (gracias a NEIRADIS, por la muestra gratuita). También os lo podéis currar en vuestra cocina, pero no se yo si merecerá la pena; ¡este que os digo, está de vicio!
·Opcional; flor de cebollino, hinojo, pimienta negra para pimentar el aguacate.
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En la plancha se le da al pan un ligero tostado y se corta en rebanadas algo más largas que los filetes de anchoa.
Encima de las rebanadas colocáis el aguacate en lonchas, encima de este unas lascas de parmesano, luego un par de filetitos, el chutney y los chirimbolos tal y como habéis visto en la siguiente imagen.
¿A que es complicado????

Es la repera, lo bueno que está esto. ¡Bo proveito!

lunes, 20 de junio de 2011

O Gaiteiro, un Recuncho cheo de Recunchos...

O Gaiteiro, un Rincón lleno de Rincones...



Es domingo, Suso, el hombre tras la barra, ha salido a la bodega. Madeleine Peiru ha dejado de sonar, sólo se escucha  el sonido de unos cuantos coches circulando por la carretera  al pasar en el punto más cercano a la ventana que tengo enfrente.

Yo, como es habitual, observo taciturno filas de botellas, que desprovistas de  sus corchos ya han cumplido su acometido. Todo es placidez; lo único que me retrae de una relajada mente en blanco, es la sensación que me produce el percatarme del placentero relax en el que estoy inmerso. Pienso para mis adentros,  "esto sólo puede suceder aquí  " ; los mecanismos de mi reloj se ralentizan al acercarme a este lugar. A veces parece que incluso llegan a pararse, permaneciendo en un dulce arrebato, mientras el mundo continua girando afuera.

En el extremo de la barra, uno de los dos parroquianos habituales que, aparte de mi, habitan el local en estos momentos, comenta con serenidad:

"Mira que hora es ya, las dos; ¡que rápido pasa el tiempo!..."

O que lento, según se mire. Suso vuelve a hacer aparición; hace una breve parada en la cocina y me acerca un par de Tostas untadas con Torta del Casar. Le doy las gracias, bebo un sorbo de Bellorí, un Verdejo que vende por copas y remato de escribir estas lineas.


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A continuación podréis ver una sucesión de fotografías, acompañadas de un fondo musical a cargo de Diamanda Galas. Poco más de cuatro minutos, en lo que aguardo, podáis respirar hondo y abstraeros de vuestros problemas durante al menos un rato.

video


Texto y selección musical........: DANINLAND
Fotos......................................: Manolo 

sábado, 18 de junio de 2011

"Gastrocharla en Casa Pendás".


Esta ha sido la última ocasión del pasado 2010, en la cual me he dejado caer por uno de mis templos gastronómicos predilectos. Ha sido además, una magnífica oportunidad para materializar algo que llevaba tiempo masticando; el poder entrevistar -o cambiar unas palabras, que lo anterior se me viene un poco grande- con un hostelero.


 
Agradezco al equipo de Casa Pendás que se hayan prestado para este pequeño reportaje, para el que me acompañé de mi amigo Manolo (manpali@hotmail.com); responsable de que las imágenes que veréis en el mismo no sean, como es habitual, un completo desastre. 



Para coger fuerzas, nos dejamos en manos de Alfonso & Cía, que confeccionaron el menú perfecto para la velada que nos aguardaba.

Comenzamos dando cuenta de un buen plato de Joselito que acompañamos con un par de copas de tinto y continuamos con un estupendo arroz con choquitos.

Para acompañar el arroz tuvimos el placer de ser invitados a un caldo de excepción. El vino en sí , fue el Frore de Carme 2006,  un Rías Baixas realizado por la Adega Familiar Eladio Piñeiro, a base de Albariño. De increible frescor y limpieza, punzante en boca y con un brillo característico en los caldos de la zona. He de destacar dos curiosos detalles de la botella, además de su impactante estética; posee una etiqueta que mediante su color, avisa de la temperatura óptima para su servicio y para su tapón, no se ha utilizado corcho, si no cristal (o similar, entiéndase).


No me olvido de los helados de plátano con nuez y macadamia molida; inundaron el alma de aromas y sabores que poco tienen que ver con las preparaciones industriales que utilizan los mismos ingredientes base.
Trufas y tejas para acabar y unos Gin Tonic de Seagran's para regar las palabras.




Queda para el recuerdo, lo poco que se necesita un guión, cuando se disfruta en buena compañía.

  Ahí os dejo con la entrevista: 

S: Sonia, sumiller y pareja de A: Alfonso, cocinero.

 ¿Cuanto tiempo lleváis abiertos al público?
-A: 6 años.
-S: Desde el 15-02-'05, para ser exactos.

No quisiera comenzar con la palabra maldita (crisis); pero si lo haré preguntándoos por el 2010; ¿como ha ido el volumen de clientela con respecto a años anteriores?
-A: Hemos notado una pequeña disminución, a la cual nos hemos adaptado perfectamente y sin duda creemos que ya se esta notando una remontada y no solo en este sector.

Me gustaría enfocar la entrevista dentro del contexto geográfico en el que nos encontramos, para ello me parece interesante comenzar hablando de zonas como Santiago D. C. o Pontevedra, donde se encuentra un gran número de restaurantes de alta cocina. Sabemos que atraen más clientela, pero tengo la sensación de que también se potencia más.¿Deberíamos tomar ejemplo y tratar de aplicarlo a esta zona?
-A:Es posible, los turistas se quedan mas en el sur, esta muy orientado al turismo, y muy publicitado, tenemos que darnos mas a conocer pero no solo a nivel gastronómico, las playas, las rutas, el entorno, paisajes, muchas posibilidades para disfrutar, pero no solo en verano, en todas las temporadas, porque tenemos una oferta muy variada.

-Yo:¿Creéis que concretamente dentro de la hostelería y más en concreto dentro de los restaurantes de alta cocina, existen factores externos que ayudan más a que el sector funcione?.
-A:Tenemos una cocina diferente y es una cultura distinta la que hay en la zona de Santiago, Pontevedra, Vigo que la nuestra. Hay muchos destinos interesantes (San Andrés de Teixido, as Fragas do Eume, Playas hermosas y tranquilas...), pero simplemente no están explotados, y son en ocasiones desconocidos hasta para los gallegos.
-S:Cuando visitas lugares para encontrar determinada oferta gastronómica, te gusta además que se encuentre en un entorno cuidado que puedas visitar, una zona agradable, con facilidades para viajar y para hacer muchas otras actividades.

-Yo:¿Y en el caso de Ourense?, donde encontramos, entre otras cosas, la mejor carne del mundo mundial, o alguno de los parajes más bellos del territorio gallego.
-A:Orense tiene una de las mejores zonas de tapas de Galicia, es muy conocida y visitada.

Supongo que de vez en cando, cruzaréis palabras con algún colega de profesión ¿Percibís diferencias en lo tocante a la asistencia de clientes, con respecto a zonas de la geografía gallega o nacional?
-A:Supongo que hay distintas costumbres gastronómicas, otros gustos y otro interés. Pero el cliente es muy similar, notando un aumento en las comidas familiares, cada vez las familias se reunen mas fuera del hogar para disfrutar, también con la comida.

Suelo decir que los medios, del tipo que sean, dan muestras extra de vagancia a la hora de visitar locales en ciertas latitudes (Ourense, Ferrol, o ubicaciones alejadas de los centros urbanos p. ej.) ¿que opináis al respecto?
-A:Esto es así, yo siempre digo que la provincia de Coruña, acaba en Coruña. En otras zonas, somos desconocidos a nivel de cultura, de geografía, de todo...
-S:Lugo existe, Santiago existe, Pontevedra existe, Ourense existe y A Coruña existe; el resto...
-A:Las guías acaban en Coruña y para arriba hay mucho, o lo mejor de la provicia, pero no se refleja; aunque por suerte, actualmente instituciones como la diputación, están dando mucha fuerza  en el apoyo que están dando a la comarca. De hecho, ahí está la pasarela que hicimos en Madrid, en el Urban y pronto visitaremos (tal visita ya se produjo, recordad que estacharla tuvo lugar hace unos 6 meses) el Forum de GironaMiguel de A Gabeira y yo, para mostrar la comarca en el exterior.
Está claro que para lograr algo, se necesita el apoyo de los organismos públicos...
-S:Por mucha fuerza que tu hagas, no consigues nada sin ese apoyo y por otra parte, dichos organismos son parte interesada y es bueno que se invierta si deseamos lograr una mejoría palpable.
-A:Es muy importante poder mostrar nuestras posibilidades fuera del territorio, como en Madrid, que reunimos a cocineros de la talla de Sacha o Mario Sandoval, blogueros, agencias de viajes, etc, y poder mostrarles todo muestro potencial, con videos promocionales y con una pasarela de nuestros productos tan numerosos, y tan estupendos, el pulpo de Mugardos, la merluza de Celeiro, el requeixo da Capela, la miel de Goente, el pan de Neda, los grelos, las  conservas de Cariño etc etc etc

También se dice que el pueblo gallego no posee la cultura gastronómica de otros lares, (válganos como ejemplo el País Vasco). Por otra parte, los establecimientos gallegos gozan cada vez de más reconocimiento en el exterior, ¿creéis que gozamos de tan buena R.C.P. con respecto al extranjero?
-A:Si, lo tengo claro, lo que pasa es que nosotros debemos creérnoslo y valorarnos más; a veces te ves más reconocido en el exterior, tenemos que ser conscientes de lo que tenemos y difundirlo, darlo a conocer.

¿Que os cuentan sobre esto, los profesionales que están, o han estado trabajando fuera?
-A:Lo dicho, yo he trabajado fuera y los cocineros gallegos siempre nos hemos sentido muy valorados.

CAMBIAMOS DE TERCIO
Uno  de los momentos divertidos de la  velada, fue la masteclass improvisada
sobre "como haber una quenelle de helado y no morir en el intento"
En cuanto a la posibilidad de concursar para cocinero del año y demás experiencias estresantes,¿creeis que ese tipo de reconocimiento cambia algo?
-S:Es promoción para todo, no sólo para el que participa o para el restaurante, todo lo que le rodea, incluso la zona o la materia prima utilizada. Te muestra el trabajo de otros profesionales y te hace más palpable el fruto de tus errores o aciertos, que siempre se incorporarán al restaurante. Me parece muy positivo.
-A:En mi caso, siempre que preparé los platos para un concurso, utilicé platos que hacemos en esta casa y cocinados con las técnicas con las que cocinamos en el restaurante.

¿Hacéis cambios puntuales a petición del cliente dentro de los menús degustación?. Me refiero a si es parte de vuestra filosofía de trabajo...
-A:Sí, somos muy flexibles, siempre que sea posible y pese a que el menú degustación exige mayor trabajo en sala y dedicación exclusiva en cocina.

Es la hora de una pregunta típica; define tu cocina.
-A: Tradicional (esto lo contestó Alfonso con rapidez y rotundidad).
-S: Es desde luego una cocina de sabores gallegos y de mercado.

Tus productos fetiche.
-A: Sin duda, el producto gallego.

¿Que opináis de los blogs -algo bueno y algo malo, pudiendo ser-?
-A:Los bloguers, dan, salvo excepción, buena publicidad a los restaurantes.
-S:Son positivos, te descubren nuevas ofertas y lugares que visitar, eso siempre es positivo.
 
¿Algo nuevo, en la orientación de los menús o carta...?
-A:Los arroces caldosos, callos con bacalao, algún pescado nuevo y postres. Todo eso lo estamos incorporando en carta.

Habéis sorprendido al público con platos más "tradicionales" de lo que jamás nos atreveríamos a imaginar, ¿que tipo de cocina escogéis como primera opción como clientes?
-S:Como cualquier otro cliente, depende del dia, de la ocasión, un dia te apetece disfrutar con un extenso y equilibrado menú degustación y otro día, de unas exquisitas tapas, o unos innovadores vinos, según la compañía, el tiempo...

Se que a los hosteleros no os sobra el tiempo para probar demasiados locales, de todos modos citar si podéis algún nacional que os llene el ojo, o que os gustaría probar.
-A:Me gustaría probar unos cuantos; se me vienen a la cabeza Eneko Atxa (AZURMENDI) y recientemente hemos ido a El Celler de Can Roca.

Me agrada el concepto de este local; casa rural bien rehabilitada para la función que desempeña. También la decoración; resulta acogedora y ciertamente intemporal. ¿Cambiaríais algo?¿Que opinión os merecen, por ej., las cocinas a la vista?
-S:Si, sin duda, yo cambiaría cosas todos los meses, pero hacemos lo posible dentro de unos márgenes y creemos que es importante creer en nuestra propuesta.
-A:Realmente pensamos en hacer la cocina a la vista e incluso, utilizando la lareira como parte de la misma. Pero los tabiques del edificio no dejan lugar para realizar ciertos cambios.

¿Y ciertos estilos de sala que se vienen practicando actualmente? Entiéndase una práctica que en esta casa es costumbre , como la de que el cocinero lleve alguno de los platos y se lo presente al comensal.
-A: Es muy importante, para que en cocina se sepa realmente lo que sucede en sala y es positivo de cara a relacionarse con el cliente. Incluso tomar las comandas muestra cosas, que difícilmente llegan a la cocina en pleno servicio.

El hecho de que este vuestro local se ubique en el rural seguramente dificulten que la gente se anime a probarlo...¿que les diríais?
-A: Que no tengan miedo a probar. Además la distancia, está más en la mente, que en los kilómetros o en el reloj.
-S: Estamos apenas a quince minutos de Ferrol, a diez de Naron o Valdoviño, en 20 minutos llegas desde Puentedeume, no son distancias.

Puesto a pedir, creo que sólo os resta disponer de unos buenos sofás en una sala de digestivos...
-S: Si nos gustaría, pero habrá que dejar pasar unos años.

¿Que opináis de los nuevos locales híbridos, con respecto al tipo de local que regentáis?
-A:No nos convencen, al menos para trabajarlo nosotros.

¿Os gustaría ver el día de mañana a vuestro pequeño tesoro, metida a este mundillo?- a sabiendas de que es una frivolidad hablar de ello-
-A:A mi no me disgustaría, siempre que lo escogiese ella. Claro que nos gustaría que continuase la tradicion, pero sólo si es su decisión.
-S:En nuestro caso es vocacional y no lo entenderíamos de otro modo.

¿Que es lo que más amais u odiais de vuestro oficio?
-A:Es una profesión muy dura, que apenas te deja tiempo, eso lo sabemos todos, mas los que la sufrimos, pero es muy agradecida.

Si no fueseis cocinero/camarera, probablemente seríais...
-A:Yo dejé de practicar muchos deportes, por la cocina.
-S:Me encanta esta profesión, no haría otra cosa por gusto.

Hablando de euros; ¿a cuanto vendéis el menú degustación?
-S: Esa te la sabes, a 40€

¿Ofrecéis eventos?
-S: Si, de todo tipo, para empresas, bautizos, comuniones bodas, cumpleaños y demás celebraciones; incluso los encargos navideños de comida para llevar.
-A:También nos gustaría vender algún producto como distribuidores; es algo que desde hace tiempo, tenemos en mente.

Observando el panorama gastronómico en Casa Pendás.